miércoles, 31 de mayo de 2017

Felinas Impresiones

Soy un Gato


“Yo sólo soy un gato, y para remate sin nombre, y es seguro que habrá mucha gente que dude de la capacidad de un felino para leer e interpreter los pensamiento de su dueño”. Después de leer Soy un Gato de Natsume Soseki, dúdese o no de la capacidad reflexiva de un gato, no pensaremos sobre los felinos domésticos en la misma forma. Mucho ha sido escrito con la intención de retratar e interpretar los males o aciertos de una sociedad, pero nada tan hilarante como la novela de Soseki. 
      
Natsume Soseki, seudónimo literario de Natsume Kinnosuke (Tokio, 1867 - 1916). Soseki realizó sus estudios superiores en el Departamento de Lengua y Literatura Inglesas de la Universidad de Tokio alcanzando una brillante formación intelectual. En 1905 aparece su primera novela, Wagahai wa neko de aru (Yo soy un gato). Un año después su segunda narración extensa, titulada Botchan (1906), muy celebrada -como la anterior- por la complejidad y elegancia de su prosa. Soseki escribirá varias novelas más y cultivará la poesía tradicional japonesa (haikus); su estilo lo convertirá en el escritor más leído en Japón, incluso después de su muerte.

Soy un Gato cuenta el día a día en la casa del profesor Kushami, un profesor de inglés en un instituto en Tokio. En un día no muy especial un particular inquilino encontrará residencia en la casa del profesor Kushami, un gato; un gato al que nadie parece apreciar mucho, y que nadie se digna a poner nombre. Nuestro felino inquilino, con el pasar del tiempo, se volverá un agudo observador de la sociedad tokiota y su actuar irá más allá de la observación pasiva. El gato sin nombre reflexionará profundamente sobre las cosas que atestigua; y las entederá mejor que algunos seres humanos. Soseki a través de la voz del gato sin nombre, nos cuenta variados episodios de la Sociedad japonesa encarnados en el profesor Kushami y su vecindad: discusiones intelectuales entre Kushami y sus amigos, los problemas domésticos entre el profesor y su esposa, el desdén de la sociedad adinerada hacia las clases más pobres, e incluso un robo en la casa del profesor Kushami.

La novela Soy un Gato carece de un argumento universal. No es la típica novela con un trama claramente marcada sino de un estructura fragmentaria. Sin embargo, no es difícil reconocer las intenciones de Soseki al momento de escribir esta novela. En primer lugar, Soseki satiriza y ridiculiza a la clase intelectual japonesa de principios de la era Meiji. Para discutir temas sobre las ciencias naturales y el arte moderno, Soseki ambientará toda clase de absurdas y ridículas reuniones intelectuales; que con frecuencia derivarán en un sinsentido. El segundo hilo conductor de la novela es la lucha entre las raices tradicionales japonesas y las nuevas tendencias occidentales, producto de la apertura Meiji. A través de las páginas de Soy un Gato puede sentirse la dicotomía entre lo nuevo y lo viejo, la modernidad y la tradición, oriente y occidente. Esta discusión sobre la modernidad occidental y el tradicionalismo japonés no será exclusive de Soy un Gato; Soseki recuperará este tema en escritos posteriores.

El positivismo propio de la civilización occidental ha producido, sin duda, muchos y notables progresos, pero al final no ha producido sino una sociedad insatisfecha, conformada por gente profundamente infeliz. La civilización tradicional japonesa, por el contrario, no busca el cambio en los otros, no busca el cambio fuera, sino en uno mismo (433).  

Soy un Gato está escrita con un estilo principalmente humorístico y satírico. Este estilo, página a página, se diluye hasta alcanzar un tono más filosófico al final del libro. En los últimos capítulos de la novela, Soseki diserta hondamente sobre cuestiones universales: Dios, el suicidio y la unión familiar. Otra característica de estilo es la abundante referenciación que Soseki introduce; referencias literarias, históricas y filosóficas; principalmente sobre la Grecia clásica y la literatura inglesa. Finalmente, Soy un Gato está estilizada con un costumbrismo japonés ubicuo; la lectura de Soy un Gato transporta fácilmente al lector al Japón de la era Meiji con sus kimonos, sus reverencias y su visión Zen del mundo natural.

No comprender estimula el amor propio. Por eso la gente ordinaria habla con osadía de lo que no entiende, como si realmente fuesen expertos en los asuntos más peregrinos. Los sabios, por el contrario, dicen lo que entienden como si no lo comprendieran realmente. (458)    
     
            La lectura de Soseki es muy aprovechable para introducir al lector novel en literatura japonesa. Ésta combina suficientemente bien el costumbrismo japonés con la nueva corriente literaria, iniciada con Soseki. En particular,  Soy un Gato con su estilo humorístico puede ser una buena elección para iniciarse en la literatura del país del sol naciente; sin embargo, la mejor manera de descubrir y entender el mundo de Natsume Soseki es adentrándose sin temor en sus libros.

Buscamos la libertad, pero luego sufrimos las consecuencias de haberla encontrado.
Soseki     

Referencias
Soseki, Natsume. Soy un Gato. España: Ipedimenta, 2010. Séptima edición.

< https://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/natsume.htm > 

viernes, 5 de mayo de 2017

Vocabulario en Contexto

Hinojo: rodilla (zona de la pierna)

Marqués de Sade. Julieta o El vicio ampliamente recompensado, página 108.

Tú, la más joven, la de cabello rubio, ven acá y póstrate de hinojos a mis pies.