lunes, 5 de mayo de 2014

El Mundial, El Nobel y Las Matemáticas.

Cada cuatro años el mundo ensordece, las naciones aclaman a sus ídolos y el fervor nacionalista se exalta a flor de piel. Tiene lugar el mundial de fútbol soccer. Las selecciones de cada país personifican el orgullo de su nación, los seleccionados sienten que es una obligación dar lo mejor de sí, algunos para cumplir con el deber patrio, otros quizás para llamar la atención de algún caza talentos y jugar en un equipo grande y famoso de Europa.

Muy probablemente, el mundial de fútbol ha alcanzado semejante escala global no por ser precisamente un derroche de los mejores talentos de la humanidad, es más un producto de la propaganda y el capitalismo. Todo aquello que es capaz de concentrar tales cantidades de personas, tanto física como virtualmente, puede ser convertido en un hervidero comercial.

Un efecto colateral, que indudablemente, tiene una celebración de la envergadura del mundial, es opacar a otras de llamativo menor y menos entusiastas para el público común. Una de ellas, y a la que quiero dedicar estas líneas, viene desde el mundo de las matemáticas: La Medalla Fields.

Alguna vez se ha preguntado, ¿Por qué no entregan premio Nobel a las matemáticas? Los Premios Nobel, acuñados por Alfred Nobel, premian: Física, Química, Economía, Literatura, Medicina y La Paz. Pero nada para las matemáticas, que posiblemente sea la ciencia y la forma de creación más antigua de la humanidad. Bien, como todo en el mundo hay varias versiones que lo explican, pero sólo abordaré dos, por ser las de mayor difusión en la historia de la ciencia.

La primera de estas versiones es un lío de faldas. Según el mito urbano, altamente difundido y defendido en el mundo matemático, Alfred Nobel (Estocolmo 1833-1896) odiaba a los matemáticos porque su mujer le era infiel con el famoso matemático sueco Gösta Mittag-Leffler (Estocolmo 1846-1927). Después de crear la fundación Nobel e instaurar el premio, se dedicó a investigar con otros científicos quienes serían los galardonados en la primera entrega y quien podría ser un ganador en matemáticas, los resultados, nada más y nada menos que ¡Gösta Mittag-Leffler!, quien era probablemente el mejor matemático de esa época. Así, Nobel decidió no conceder premios a las  matemáticas, de hacerlo hubiese sido el hazmerreír en el mundo científico por los siglos venideros.

La segunda versión nos proporciona una explicación menos carnal y más pragmática. Como el origen de la fortuna de A. Nobel provino principalmente por la invención de la dinamita y la nitroglicerina, usado como explosivo, se sentía culpable por el daño ocasionado a la humanidad; así, que sus premios eran una forma de redención. Quería premiar aquellas partes de la ciencia que contribuyeran al bienestar de la humanidad, consideraba a las matemáticas demasiado teóricas e imprácticas, la razón era simple, Nobel no tenía ningún interés por las matemáticas.

Sea cual sea la explicación de la exclusión de las matemáticas de los premios Nobel, esto no ha impedido que matemáticos hayan sido laureados con el Nobel, por citar un par de ejemplos; John Nash, matemático estadunidense ganó el premio Nobel de economía en 1994 y Bertrand Russel, matemático inglés ganó el Nobel de literatura en 1950.

Ante esta situación discriminatoria, la comunidad matemática ha creado la Medalla Fields como recompensa destinada a reconocer los trabajos matemáticos de excepcional calidad. Tan prestigioso como el Nobel, aunque no tan popular y sólo conocido en el ambiente matemático, se concede cada cuatro años y coincide precisamente con la celebración del mundial de fútbol soccer (lo que disminuye aún más su popularidad), este año se entregaran en Seúl, Corea del Sur. Este premio lleva ese nombre en honor a John Charles Fields (Canadá 1863-1932), matemático canadiense.

En está ocasión, hay otra coincidencia que une el mundial con las matemáticas. Es bien sabido que la competición deportiva se llevará a cabo en Brasil, potencia mundial en este deporte; tanto por todas las copas ganadas, los prodigios producidos y la calidad su juego. Pero en el mundo de las matemáticas, también,  tiene a un excelso representante y candidato a la medalla Fields de este año, Artur Avila Cordeiro de Melo.

Es un verdadero pesar que Alfred Nobel no viviera en nuestros tiempos, quizás hubiera decidido incluir las matemáticas en su lista. Puesto que el mundo real es posible y gobernado ubicuamente por las matemáticas, adonde sea que miremos hay un número, las comunicaciones son posibles gracias a las matemáticas, la seguridad bancaria depende de los números primos, los sistemas de carreteras y vías son una encarnación de la teoría de grafos, etc., me permito terminar estas palabras prestando la voz de otro genio de la historia.

"Ninguna investigación humana puede ser denominada ciencia si no pasa a través de pruebas matemáticas”. Leonardo Da Vinci.

José Augusto Siles R.
Matagalpa, 14/01/14